Guiso de quinua con poro y pimiento

30 11 2012

Me encanta la quinua, pero no la como tan seguido como me gustaría. En parte es porque hasta ahora solo la hacía de una forma. Guisada con cebolla y tomate. Está buenísima! pero en un momento me aburrió un poco. Sé que es mi culpa porque este pseudocereal se presta para muchas recetas, así que con un poco de ganas e imaginación sé que puedo variar lo suficiente para incluirla en mi dieta al menos dos veces por semana.

Intentaremos.

Por lo pronto, les presento la forma básica que uso para cocinarla. En este caso no usé cebolla y tomate porque tenía poro y pimiento en casa y me provocó probar esta combinación. Está muy rica! pueden probar ambas formas y quedarse con la que más les guste. O también pueden probar con lo que tengan en casa.

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Ingredientes (para 2 personas)

  • 2 tazas de quinua (si no viene lavada, lavarla para quitarle el amargo)
  • Medio pimiento
  • Medio poro
  • Ajo molido o picado
  • Sal
  • Aceite
  • Tofu, para servir

Preparación

En una olla mediana, poner un poco de aceite y el ajo picado para que dore.

Mientras, picar el poro en rodajas. Yo lo hago así porque me gusta encontrar después pedazos de poro enteros en el guiso porque me encanta su sabor.

Picar también el pimiento en cubos pequeños.

Agregarlos a la olla cuando el ajo esté dorado. Dejar un momento que doren bien. Remover para evitar que se peguen.

Echar la quinua sin agua a la olla para que dore unos minutos. Esto hace que luego la quinua esté más graneada. Con unos dos minutos es suficiente.

Echar el agua hasta cubrir bien la quinua. No pasarse sino luego quedará muy caldoso. Agregar sal.

Cubrir la olla y dejar que cocine durante unos quince minutos. Es el tiempo que tardará el grano de quinua en abrirse. Remover de vez en cuando para asegurar una cocción uniforme.

Y listo!  Fácil, no?

Para servir, a mí me gusta picar un poco de tofu y ponerlo por encima con un chorrito de aceite de oliva. Se puede acompañar con arroz o ensalada.

Muy nutritivo y simple de hacer.

PD. Si hacen la receta y les sobra quinua, guárdenla. En el próximo post les enseño cómo hacer ravioles con relleno de quinua ;)





Hamburguesas de garbanzos

26 11 2012

Finalmente estoy en casa después de un año de ir y venir. Y de vuelta, también, a cocinar con ingredientes peruanos. Sin embargo, me sucede que me ha costado un poco volver a la costumbre de cocinar con ingredientes frescos. En Europa, era más práctico y barato comprar verduras congeladas, ya listas para cocinar. Hasta venían empaquetadas en porciones. Incluso la ensalada. Mala costumbre tener una comida lista en 20 minutos con ensalada, sopa y segundo. No me podía durar mucho. Y tampoco es que sea muy saludable la verdura congelada, no? Pero cuando uno es vegano y tiene un presupuesto, hay que adaptarse.

Yo me adapto. O hago el intento. Y es lo que estoy haciendo estas semanas. Equipando la  despensa de casa desde cero y tratando de hacer comidas balanceadas, no me podían faltar las legumbres. Por legumbres, entiéndase lentejas, garbanzos, frejoles, etc. Lo que en estas tierras llamamos menestras. Uno de los pilares de una buena alimentación vegana. Y de la famosa proteína. De dónde sacas la proteína? De la legumbre.

Me gusta que en mi casa nunca falten legumbres. Pero no son precisamente rápidas de cocinar, así que para poder consumirlas dos, o hasta tres, veces por semana uso un truco que aprendí hace años. Las pongo a remojar toda una noche y las congelo en porciones en la refrigeradora. De esta forma, cuando tenga ganas de comerlas solo tomo una porción y a la olla. Si es a presión, mejor. 

Aún así, mi cálculo de porción me falló y terminé con una olla enorme llena de garbanzos cocinados con tomate y espinaca. Muy ricos, pero ya al tercer día te aburres de comer lo mismo. Así que los hice hamburguesa. 

“Todo es hamburgueseable”

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Ingredientes (4 hamburguesas aprox)

  • 250g de garbanzos cocidos. Se puede usar los que te hayan quedado o algunos de lata cocidos. Si están cocidos con verduras mucho mejor. Te quedarán con más sabor.
  • Media cebolla roja
  • Unas ramas de perejil
  • Pan rallado
  • Harina
  • Sal y pimienta
  • Aceite neutro para freír

 

Preparación

Lo primero es retirar toda el agua posible de los garbanzos cocidos. Hay que escurrirlos bien, sino luego te queda muy líquida la masa y vas a tener que ponerle mucha harina para que no se desarme. Licuar los garbanzos con un poco del agua de su cocción. Yo los trituro con una licuadora de mano que es muy práctica, pero sirve también en la licuadora normal. Cuidado con el agua, que no se te pase. No debe quedar un puré fino, con algunos pedazos pequeños está bien. Una vez lista la masa, ponerla en un bol. 

En una sartén caliente, dorar la cebolla picada finita y cuando esté dorada, agregar el perejil picado. Darle un par de vueltas y echarlo en el bol de la masa. Mezclar y corregir de sal, si es necesario.

Este es el momento de la verdad. Si licuaste con poca agua, la masa está espesa, como un cemento (me faltan sinónimos). Entonces solo necesitará un poco de pan rallado, unas 4 cucharadas, y harina, misma cantidad, para tener la consistencia deseada. Echas estos ingredientes, mezclas todo. 

Calientas una sartén mediana con aceite y te enharinas las manos bien. Coges un poco de masa con una cuchara y la pones en tu mano. Con la otra palma con harina la aplastas hasta darle forma. Si se pega un poco no importa. Lo importante es que conserve la forma en tu mano. Con cuidado la pones en el aceite caliente y esperas que dore por ambos lados.

Hace años intenté hacer hamburguesas de lentejas y la masa se me quedó pegada en las manos. Frustrante. Finalmente, pude hacer una un poco decente pero al freírla se desarmó. Un desastre. Si te pasa esto, no te preocupes. Todos estamos aprendiendo.

Cosas que aprendí y pueden servir:

  • Tener un tazón con harina cerca para echarte harina fácilmente en las manos.
  • Mientras más caliente esté el aceite, más rápido se cocina la hamburguesa y menos posibilidades de que se parta. Si la pones con el aceite aún frío se pondrá aguada o se pegará.
  • Usar una cuchara para poner la masa en tu mano es útil y también es una buena forma de hacer que las hamburguesas sean todas uniformes.
  • Te vas a ensuciar. Eso es seguro. La única forma de que las manos te queden sin masa luego de hacer cada hamburguesa es si le pones mucha harina pero no me gusta hacer esto porque cambia el sabor de la hamburguesa. Sabe a harina frita. Así que luego de armar una y ponerla a freír, me enjuago las manos y las seco bien para enharinarlas de nuevo. 
  • Puedes hacer hamburguesas de cualquier menestra que tengas. Y puedes echarles otras verduras además de cebolla y perejil, pimiento picado, champiñones, puerro, etc.

 

Vaya testamento he escrito! Bueno, espero que sirva de algo o a alguien. A veces siento que digo explico demasiado pero es que sé que hay muchas personas que están empezando a cocinar y prefiero exagerar con los detalles. 

Saludos y buen provecho! :)