Pizza vegana casera

29 01 2013

A quién no le gustan las noches de verano?

Confieso que no soy fan del verano. El sol, cuando está muy fuerte, me causa migraña y tengo la piel sensible. Así que de día, voy por la calle con sombrero, lentes y bloqueador. Tampoco me gusta la playa, aunque sí me gustaría que Lima tuviera un lindo malecón con acceso a playas de arena bien cuidadas, como he visto en otras ciudades. Lo que sí me encanta del verano son las noches.

Noches de aire tibio, ideales para salir a caminar, pasear en bici, o quedarse en casa con las ventanas abiertas disfrutando una película con una cerveza o una copa de vino y una pizza hecha en casa.

No es nada complicado hacer una pizza en casa.  Sobre todo si tenemos la salsa de tomate ya hecha. Yo compro una que viene en sobre y es muy práctica. La podría hacer casera pero me tomaría más tiempo la pizza y esta receta es para 30 minutos, no más.

Incluso es divertido hacer pizza con alguien, no? Lo intentan en casa, con su pareja, con sus hijos y me cuentan qué tal les salió y si la pasaron bien.

Los ingredientes no son nada que no tengan normalmente en casa, salvo la levadura seca. Esta la encuentran en cualquier supermercado y viene en paquetes pequeños. El paquete que yo tengo es de 125gr. Si cada pizza usa 20gr, vemos que con este paquete tengo para unas 6 pizzas.

Y para poner sobre la pizza, podemos usar las verduras que tengamos o queramos. Imaginación y creatividad: rodajas de tomate, cebolla, champiñones, zucchini, berenjena, aceitunas negras o verdes, pimiento, etc.

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Ingredientes

Masa

  • 1 1/2 tazas de harina
  • 1/4 taza de aceite oliva
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cdta de sal
  • 20gr de levadura seca
  • 1/2 taza de agua tibia + 1 cda
  • Un bol
  • Un trapo
  • Molde de pizza o plancha de horno rectangular

Pizza

  • 5 cdas de pasta de tomate
  • 3 cdtas de ajo molido o 3 dientes de ajo picados
  • verduras variadas:  2 tomates en rodajas, media bandeja de champiñones en láminas, aceitunas negras en rodajas, media cebolla cortada en pluma, zucchini en láminas
  • orégano
  • aceite de oliva

 

Preparación

Poner la harina en una superficie donde podamos trabajar con comodidad con las manos. Hacer un agujero en el centro y poner el aceite.

Los ingredientes secos los agregamos en la parte exterior de la harina: la levadura, el azúcar y la sal.

Integramos con la mano el aceite y la harina, moviéndolo en círculos dentro del agujero. Empezamos a echar el agua tibia de a pocos mientras seguimos removiendo en círculo con la mano. Vamos integrando toda la harina.

Debe quedar una bola uniforme, pegajosa pero unida. Enharinamos un bol y ponemos la bola dentro, tapándola con un trapo. La dejamos ahí 20 minutos, para que leve.

A los 20 minutos la sacamos. Debe haber duplicado su tamaño.

Aceitamos el molde de pizza que vayamos a usar. Yo uso la plancha del horno.

Nos aceitamos las manos y ponemos la masa en el molde. La estiramos bien, con cuidado de no romperla. La pizza que me sale es de 20x30cm más o menos.

Luego, ponemos la pasta de tomate sobre la masa. Si tienen ajo molido, lo mezclan con el tomate. Ponemos el ajo picado, y las verduras. Un chorro de aceite de oliva y orégano.

Hornearla a 180 grados unos 15 minutos.

A la mía le puse unas salchichas de seitán caseras que tenía en el congelador.

 

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Hamburguesas de garbanzos

26 11 2012

Finalmente estoy en casa después de un año de ir y venir. Y de vuelta, también, a cocinar con ingredientes peruanos. Sin embargo, me sucede que me ha costado un poco volver a la costumbre de cocinar con ingredientes frescos. En Europa, era más práctico y barato comprar verduras congeladas, ya listas para cocinar. Hasta venían empaquetadas en porciones. Incluso la ensalada. Mala costumbre tener una comida lista en 20 minutos con ensalada, sopa y segundo. No me podía durar mucho. Y tampoco es que sea muy saludable la verdura congelada, no? Pero cuando uno es vegano y tiene un presupuesto, hay que adaptarse.

Yo me adapto. O hago el intento. Y es lo que estoy haciendo estas semanas. Equipando la  despensa de casa desde cero y tratando de hacer comidas balanceadas, no me podían faltar las legumbres. Por legumbres, entiéndase lentejas, garbanzos, frejoles, etc. Lo que en estas tierras llamamos menestras. Uno de los pilares de una buena alimentación vegana. Y de la famosa proteína. De dónde sacas la proteína? De la legumbre.

Me gusta que en mi casa nunca falten legumbres. Pero no son precisamente rápidas de cocinar, así que para poder consumirlas dos, o hasta tres, veces por semana uso un truco que aprendí hace años. Las pongo a remojar toda una noche y las congelo en porciones en la refrigeradora. De esta forma, cuando tenga ganas de comerlas solo tomo una porción y a la olla. Si es a presión, mejor. 

Aún así, mi cálculo de porción me falló y terminé con una olla enorme llena de garbanzos cocinados con tomate y espinaca. Muy ricos, pero ya al tercer día te aburres de comer lo mismo. Así que los hice hamburguesa. 

“Todo es hamburgueseable”

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Ingredientes (4 hamburguesas aprox)

  • 250g de garbanzos cocidos. Se puede usar los que te hayan quedado o algunos de lata cocidos. Si están cocidos con verduras mucho mejor. Te quedarán con más sabor.
  • Media cebolla roja
  • Unas ramas de perejil
  • Pan rallado
  • Harina
  • Sal y pimienta
  • Aceite neutro para freír

 

Preparación

Lo primero es retirar toda el agua posible de los garbanzos cocidos. Hay que escurrirlos bien, sino luego te queda muy líquida la masa y vas a tener que ponerle mucha harina para que no se desarme. Licuar los garbanzos con un poco del agua de su cocción. Yo los trituro con una licuadora de mano que es muy práctica, pero sirve también en la licuadora normal. Cuidado con el agua, que no se te pase. No debe quedar un puré fino, con algunos pedazos pequeños está bien. Una vez lista la masa, ponerla en un bol. 

En una sartén caliente, dorar la cebolla picada finita y cuando esté dorada, agregar el perejil picado. Darle un par de vueltas y echarlo en el bol de la masa. Mezclar y corregir de sal, si es necesario.

Este es el momento de la verdad. Si licuaste con poca agua, la masa está espesa, como un cemento (me faltan sinónimos). Entonces solo necesitará un poco de pan rallado, unas 4 cucharadas, y harina, misma cantidad, para tener la consistencia deseada. Echas estos ingredientes, mezclas todo. 

Calientas una sartén mediana con aceite y te enharinas las manos bien. Coges un poco de masa con una cuchara y la pones en tu mano. Con la otra palma con harina la aplastas hasta darle forma. Si se pega un poco no importa. Lo importante es que conserve la forma en tu mano. Con cuidado la pones en el aceite caliente y esperas que dore por ambos lados.

Hace años intenté hacer hamburguesas de lentejas y la masa se me quedó pegada en las manos. Frustrante. Finalmente, pude hacer una un poco decente pero al freírla se desarmó. Un desastre. Si te pasa esto, no te preocupes. Todos estamos aprendiendo.

Cosas que aprendí y pueden servir:

  • Tener un tazón con harina cerca para echarte harina fácilmente en las manos.
  • Mientras más caliente esté el aceite, más rápido se cocina la hamburguesa y menos posibilidades de que se parta. Si la pones con el aceite aún frío se pondrá aguada o se pegará.
  • Usar una cuchara para poner la masa en tu mano es útil y también es una buena forma de hacer que las hamburguesas sean todas uniformes.
  • Te vas a ensuciar. Eso es seguro. La única forma de que las manos te queden sin masa luego de hacer cada hamburguesa es si le pones mucha harina pero no me gusta hacer esto porque cambia el sabor de la hamburguesa. Sabe a harina frita. Así que luego de armar una y ponerla a freír, me enjuago las manos y las seco bien para enharinarlas de nuevo. 
  • Puedes hacer hamburguesas de cualquier menestra que tengas. Y puedes echarles otras verduras además de cebolla y perejil, pimiento picado, champiñones, puerro, etc.

 

Vaya testamento he escrito! Bueno, espero que sirva de algo o a alguien. A veces siento que digo explico demasiado pero es que sé que hay muchas personas que están empezando a cocinar y prefiero exagerar con los detalles. 

Saludos y buen provecho! :)





Fajitas de “lomo” saltado

6 02 2012

Receta nueva!  Bueno,seminueva :) Una comida rápida y muuuy rica. Con sabor peruano.

Ya antes puse la receta del lomo saltado peruano, hecho por mí con seitán. Pues esta es casi lo mismo. Solo que en lugar de servirlo con arroz y papa amarilla frita (cómo la extraño!) está servida en tortillas de harina de trigo, estilo fajita. Esta vez no le puse ají amarillo picado, solo tomate y cebolla roja. Lo que nunca debe faltar es el perejil. Le da sabor y aroma.

Ingredientes (1 persona)

  • 150 gramos de seitán cortado en juliana
  • media cebolla roja cortada en octavos
  • un tomate cortado en octavos
  • salsa de soja o sillao
  • un diente de ajo
  • perejil
  • una palta o aguacate pequeño
  • tortillas de trigo o maíz

Preparación

En una sartén calentamos aceite de oliva y doramos el ajo picado finamente. Si es posible rallado. Cuando está dorado agregamos el seitán. Dejarlo unos minutos hasta que dore bien por todos lados. Cuando tenga color dorado, agregamos la cebolla y luego de unos minutos el tomate. El tomate siempre va al final porque si se cocina mucho tiempo se deshace y pierde la forma.

Revolver todo y echar un chorrito de salsa de soja. Ojo, cuidar la cantidad de sal que se echa porque puede quedar muy salado al final. Dejar que se integren los sabores y finalmente, espolvorear con perejil picado por encima.

Armar las fajitas es de lo más fácil. Ponemos la tortilla en el plato, un poco de lomo saltado y la cerramos.

Servir con palta con un poco de sal. Yo no conseguí paltas maduras aquí, por eso no aparecen en la foto.

Bon profit!

 

 





Ensalada tibia de quinua, mango y tomate

11 06 2011

Hola a todos! Me pasé el verano entre viajes y nuevos planes :)  Ya les iré contando las cosas y proyectos que han ido apareciendo en mi cabeza.

Por ahora quiero compartir esta receta que me vino a la mente un día de verano y que desde entonces se ha convertido en mi favorita. Es muy fácil de hacer y muuuy nutritiva. Una forma original de consumir uno de nuestros cereales peruanos: la quinua. Yo siempre la comí en guiso y está buena así, pero por qué no comerla en ensalada tibia? Tienen que probarla y me cuentan qué les parece, sí? Seguro les encanta.

Ingredientes (2 personas)

  • 250gr de quinua cocida tibia
  • 1 mango grande
  • 2 tomates
  • Unas hojas de perejil
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico

Preparación

Para esta ensalada la quinua no debe estar recién cocida porque si se combina con la fruta estando caliente causa cambios en la fruta y alteración de sabor. Así que una hora antes cocinamos la quinua en agua y un poco de sal. A veces le echo un poco de orégano al agua de cocción, pero ya depende de ustedes si le quieren agregar más aromas. Dejarla enfriar.

Los mangos que yo utilizo son bastante grandes, así que con uno me alcanza. Una forma sencilla de picarlo en cubos es cortarlo en tajadas siguiendo la forma de la semilla y luego pelar las tajadas y picarlas. Los cubos deben ser de aproximadamente 1cm.

Luego picar el tomate en cubos más pequeños, dejando la piel. Yo le retiro las semillas porque como tienen mucho jugo tienden a volver aguada la ensalada.

Cuando la quinua está tibia, mezclar con el mango y el tomate. Agregar el aliño y espolvorear con perejil picado por encima.

Fácil, no? La he comido de muchas formas: como entrada, como acompañamiento, una vez incluso tosté unas rebanadas de pan con un poco de aceite de oliva y le puse un poco de la ensalada por encima para servirlas a modo de tapas. Es cuestión de jugar!





Torrejitas dulces de plátano y zapallo loche

3 12 2010

Segunda receta con zapallo loche :)  Cuando cocinas para dos personas encuentras que un zapallo es bastante grande y rinde mucho mucho ;)  Por ahora, no me canso del sabor de este zapallo. Tiene un sabor dulzón riquísimo!

Esta receta se la tengo que agradecer a una amiga: Laly.  Yo había preparado torrejitas de plátano antes, pero no se me había ocurrido hacerlas con zapallo. Fue ella quién me dio la receta y me di cuenta de que era muy parecida a la que uso para los plátanos, así que decidí hacer ambas a la vez y compararlas.

El resultado fue excelente: dos clases de tortas dulces deliciosas. Ideales para comer en cualquier momento.  Sirven lo mismo como acompañamiento o como postre.  Yo creo que incluso se pueden comer en el desayuno ;)

Ingredientes (6 torrejitas de plátano y 6 de zapallo)

  • 2 plátanos maduros medianos
  • 1/4 kg de zapallo loche
  • harina
  • azúcar
  • aceite para freír

Preparación

Es tan fácil que hasta da pena explicarla :)  En una olla, poner a hervir el zapallo pelado y cortado en cubos con un poco de agua hasta que esté blando.

Mientras, se pelan los plátanos y se aplastan con un tenedor hasta que quede un puré más o menos uniforme. Agregar más o menos 3 cucharadas de harina de trigo y mezclar. Reservar.

Cuando el zapallo esté cocido, retirar de la olla y aplastar con un tenedor. Debe quedar lo más uniforme posible, evitando dejar pedazos grandes de zapallo. Agregar unas tres cucharadas de azúcar y mezclar bien.  Probar la mezcla y agregar más azúcar si es necesario. El zapallo que usé yo estaba dulce así que no necesitó más azúcar. Agregar unas tres cucharadas de harina colmadas y mezclar bien.

Calentar una sartén con un poco de aceite y con una cuchara echar bolas de la masa del plátano en la sartén caliente. Aplastar con la espátula y una vez dorada, voltearla para que se cocine por el otro lado. Retirar cuando esté dorada por ambos lados. Hacer lo mismo con la masa de zapallo.

Retirar con una servilleta de papel cualquier resto de aceite. Servir y comer caliente.

Están buenísimas!





Anticuchos de seitán y champiñones

10 01 2010

Primera receta del nuevo año :)

Este plato es muuy conocido por estos lares. También les sonará a los chilenos y bolivianos, con quienes compartimos parte de nuestra gastronomía. El anticucho es, en su versión más simple, carne ensartada en palitos de caña o de metal.  En otros lugares se conocen como brochetas.

En Lima la carne que se utiliza es el corazón de vaca, por tradición, desde el siglo XIX en que las vísceras del animal se desechaban y eran aprovechadas por los esclavos.  Así, este plato se consumía entre los sectores populares.  En el siglo XX se hicieron conocidas las anticucheras de carretilla, que vendían este plato en la calle. En una esquina ponían su carretilla, su parrillita, su olla con el macerado y se ponían a preparar en vivo los anticuchos, dispuestas a cautivar con el olor a los transeúntes. Se sirve acompañado de choclo y papa amarilla. Más su ají … infaltable!

Hoy en día, este plato se sirve en restaurantes de todo tipo. Respetando la receta tradicional pero también jugando a variar el contenido de las brochetas. En mi opinión, lo más importante de este plato es el aderezo. Ya verán que es extraordinario.

Mi versión vegana con seitán en láminas y champiñones.

Ingredientes

  • Seitán cortado en láminas
  • Una bandeja de champiñones
  • Una cucharada de ají panca molido
  • Media taza de vinagre tinto
  • Dos dientes de ajo picados o molidos
  • Orégano, comino, sal, pimienta al gusto
  • Aceite vegetal
  • Papa amarilla cocida
  • Choclo cocido

Preparación

Mezclar el vinagre, el ají panca y el resto de los condimentos en un bol. Agregar un chorrito de aceite vegetal y poner las láminas de seitán cortadas en cuadraditos de 3cmx3cm y los champiñones cortados en mitades.

Dejar macerar de un día para otro. Hay que cuidar que el seitán y los champiñones queden bien empapados en la mezcla.

Al día siguiente, mezclar bien y proceder a ensartar el seitán y los champis en los palitos. Yo usé palitos de madera, pero sería mejor idea comprar unos de metal si vas a hacer este plato seguido.

Calentar la parrilla o plancha y colocar los anticuchos de un lado para que se doren. Cada tanto ir echándole con una brochita un poco del aderezo para mantenerlos jugosos. Una vez que doraron bien de un lado voltearlos para que queden uniformes.

Servir calientes y acompañados de papa amarilla cortada en mitades y un pedazo de choclo. El ají amarillo molido es un excelente acompañamiento!